Este proyecto consiste en la rehabilitación integral de una vivienda en pueblo de la provincia de Valladolid, donde el objetivo principal fue equilibrar la protección del patrimonio con las necesidades de una vida moderna. Al estar la fachada protegida por Patrimonio, la intervención se centró en conservar la esencia exterior y volcar toda la vida de la casa hacia su gran patio interior.
La arquitectura respeta los materiales y elementos locales: se han recuperado los porches castellanos de madera y el trabajo original en ladrillo, manteniendo ese carácter rústico tan auténtico.
Sin embargo, el interior se transforma por completo. Se han creado espacios abiertos, funcionales y muy luminosos, como la cocina que se conecta visualmente con el patio. El resultado es una vivienda que, aunque por fuera mantiene su historia y sus raíces, por dentro ofrece la comodidad y la claridad de un hogar contemporáneo.





